APANATE a día de hoy

Familiaridad, Inclusión, Diferencia, Cercanía, Realidad, Solidaridad, Apoyo. Así definen algunos de los trabajadores APANATE, la Asociación de Padres de Personas con Autismo de Tenerife. Activa desde 1995, surge a raíz de la falta de servicios especializados en Canarias para personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). Desde entonces hasta hoy, la asociación ha ido creciendo en familias, profesionales, espacios físicos, usuarios y servicios, convirtiéndose en un centro de referencia en las islas.

“Nuestro principal objetivo es el de mejorar la calidad de vida de las personas con TEA en las distintas etapas de su vida y también las de sus familias”, comenta Abel Cubas, trabajador del centro. Atendemos a más de 180 familias en nuestros diferentes servicios, diseñados en función de la edad y de los perfiles de los usuarios. Pero todos tienen algo en común: buscar las mejores acciones para que los distintos usuarios consigan alcanzar sus metas.  Es por ello por lo que “APANATE basa sus intervenciones en la individualización ya que cada uno tiene necesidades diferentes y únicas”, comenta Cubas.

 

 

Servicios para acompañar a las personas durante toda la vida

Las personas vamos creciendo y evolucionando, y así lo hacen también nuestras necesidades. Por eso, nuestro mayor reto es “dar respuesta a las personas a lo largo de todo su ciclo vital”, explica Rosi, nuestra presidenta.

Para cumplir con este objetivo, APANATE cuenta en la actualidad con los servicios de:

  • Atención temprana.
  • Atención a personas en edad escolar.
  • Habilidades socio-prelaborales.
  • Orientación y acompañamiento hacia la vida independiente.
  • Centro de día.

Además, de forma transversal y cobrando cada vez más fuerza, se desarrollan los servicios de:

  • Atención familiar (trabajo social).
  • Voluntariado y prácticas.
  • Ocio.
  • FormaTEA (equipo de formación).

 

Espacios cada vez más cerca

También geográficamente APANATE ha ido creciendo. Lo que empezó en un pequeño garaje cuenta hoy con varias sedes que acercan los servicios a los entornos de los usuarios:

  • La Laguna, en el centro CREAT y a partir de este curso también en La Casa Roja, en San Honorato.
  • La Orotava.
  • Los Realejos.
  • Granadilla, por fin, en su ubicación definitiva en San Isidro.

No obstante, la tendencia de los servicios es desarrollarse cada vez más en entornos naturales, de modo que el profesional pueda prestar apoyos en los contextos reales en que la persona los necesita, desde el hogar hasta guarderías, instalaciones deportivas, restaurantes, espacios de ocio…

 

Más que trabajadores

Pedagogos, psicólogos, logopedas, integradores sociales, educadores, administrativos y trabajadores sociales ponen en marcha cada día la asociación. Un equipo multidisciplinar de más de 40 trabajadores, que este curso se ha enriquecido con varias incorporaciones. Profesionales que dedican cuerpo y alma a lo que hacen. Personas empáticas, sensibles y conscientes en todo momento que lo importante es mejorar la calidad de vida de las personas con trastorno del espectro del autismo. “Si tuviera que destacar algo de la Asociación sería, sin duda, la cordialidad de los trabajadores, son muy amables y siempre te reciben con una sonrisa”, comenta Eva, madre de uno de los usuarios.

Y por supuesto, no podemos olvidar a nuestro fantástico equipo de voluntariado y prácticas, que aportan cada año frescura, ganas, apoyo y solidaridad, haciendo posible una intervención mucho más rica.

Trabadores, usuarios, familiares, personal de prácticas y voluntarios, forman el espectro de APANATE, que pese a tener una gran variedad tiene a todos unidos por una causa: el autismo.

 

Iru Rodríguez

Alumna en prácticas 🙂



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