Mujer y discapacidad, ¿una doble barrera?

Las mujeres con discapacidad no pueden ser madres. A las mujeres con discapacidad no les gusta estudiar. Las mujeres con discapacidad no pueden trabajar. Las mujeres con discapacidad no tienen sexualidad. Tampoco pueden decidir y no son conscientes de lo que pasa.¿Cuántas veces hemos escuchado estas frases en el día a día? ¿Cuánto de esto es cierto?

En este post, recogemos algunas de las ideas que se expusieron en las jornadas Soy Mujer con Discapacidad Intelectual: dando a conocer nuestra realidad, celebradas el 9 de marzo por Plena Inclusión Canarias.

Este encuentro contó con la presencia de María Luisa Zamora, concejala de Igualdad y Carmen Laucirica, presidenta de Plena Inclusión Canarias que aseguraba que “para que la inclusión sea real tiene que contar con todas las partes”.

También estuvieron presentes Judith e Irene, responsables del programa Mujeres y por la Igual de Género de Tenerife y Gran Canaria, respectivamente. Ellas aseguraron que “la discriminación en muchas ocasiones se debe al desconocimiento de las capacidades que tienen las personas con discapacidad”.

Incluso dentro del colectivo feminista, las mujeres con discapacidad son las menos visibles, cuando su realidad a nivel laboral y social es alarmante. Tan solo una de cada cien mujeres que trabajan tiene discapacidad. Tampoco debemos olvidarnos de que, de cada 10 mujeres asesinadas, una tiene discapacidad.

Sin embargo, las grandes protagonistas del día fueron Alicia, Aroa y Elisa, tres mujeres con discapacidad y que a través de la proyección de un video se dieron a conocer un poco más.

La primera, Alicia, ha sufrido dos veces agresiones sexuales por parte de sus exparejas y tiene tres hijos, uno de ellos vive con ella. La segunda, Aroa, lleva diez años con su pareja y ocho meses de casada. Actualmente, es operaria de limpieza. La tercera mujer, Elisa, es estudiante de la ESO.

Con ellas intentaron derrumbar estos mitos, dando a conocer la realidad de que pese a ser mujeres con discapacidad también tienen objetivos y que necesitan apoyos para poder alcanzarlos. Mostraron que la discapacidad es una característica de ellas, pero no la única. Mostraron que pueden estudiar, trabajar y ser madres. Pero sobre todo, mostraron que son personas que deciden, escuchan y sienten.

 

Iru Rodríguez

Alumna en prácticas de Periodismo



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