3,2,1…¡VACACIONES!

Ya están aquí las vacaciones escolares, tan deseadas por algunos y tan temidas por otros. Las familias de personas con TEA saben que este período puede ser muy estresante por todos los cambios que implica, pero no queremos que olvides que se trata de descansar, desconectar, probar cosas nuevas y, en definitiva, recargar las pilas. 🙂

Por eso, desde APANATE te hemos preparado una serie de recomendaciones que te permitirán controlar mejor algunos de los factores problemáticos y así disfrutar de este período tan necesario para todos. ¡Toma nota!

 

 

  1. Anticípale. No esperes a que lleguen las vacaciones para cambiarle la rutina a tu familiar sin previo aviso. Utiliza algún sistema de anticipación (agendas visuales, calendarios, etc) para comunicarle lo que va a ocurrir. ¡A todos nos gusta saber lo que vamos a hacer!
  2. Establece una rutina. La mejor manera de reducir los problemas que conllevan los cambios de rutina es crear, en la medida de lo posible, una nueva rutina que sustituya a la anterior, de esta manera la persona con TEA se sentirá más segura. Recuerda que estamos en vacaciones, así que la rutina puede establecerse a partir de sus intereses y actividades de ocio, sin olvidar las obligaciones.
  3. Dale información. Durante este periodo es muy probable que surjan situaciones nuevas en las que la persona con TEA no ha participado nunca. Utiliza distintos apoyos (guiones  visuales, historias sociales, etc.) para que pueda participar  y disfrutar de la mejor manera posible de estas actividades.
  4. Ten un plan. Si crees que alguna situación a la que te vayas a enfrentar puede ser un foco de estrés para la persona con TEA, lo mejor es que tengas un plan que te ayude. Un ejemplo de estas situaciones pueden ser los momentos de espera en los restaurantes. Para afrontar dichos momentos,  puedes llevar un objeto con el que la persona se pueda entretener  u organizarte con otra persona para que de un paseo  hasta que la comida llegue.
  5. Actividades para todos. Las vacaciones son para todos los miembros de la familia, así que lo ideal es que las actividades  que se realicen sean placenteras para todos. Si vas a hacer alguna actividad que sabes que a la persona con TEA no le gusta, y puede no hacerla, no la fuerces, te evitarás y le evitarás pasar por una situación desagradable. Pero tampoco dejes de hacerla. Si te apetece mucho busca apoyo en otras personas para que puedan quedarse con ella mientras tu realizas la actividad. Esto te permitirá recargar las pilas, objetivo primordial de las vacaciones.

 

Si tienes alguna duda o necesitas algo más de orientación en este sentido, recuerda que en APANATE estamos disponibles para atenderte. Sin más, esperamos que toda la familia disfrute, se divierta, desconecte y descanse 🙂 ¡FELICES VACACIONES!

 

José Mesa

Psicólogo



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